REGIS PRO. es

....Contenidos útiles para la práctica registral.....Edita: Joaquín Delgado (Registrador de la Propiedad. Notario)

TITULAR:

J. DELGADO: Qué asiento debe practicarse para recoger la conversion de embargo preventivo en ejecutivo y cuáles son sus efectos.

Contenido:

* (Comentario a la R. DGRN de 2 de Septiembre de 2016)

* Ver resumen de la resolución

* Ver texto completo de la resolución.

 

 

* QUÉ ASIENTO DEBE PRACTICARSE PARA RECOGER LA CONVERSION DE EMBARGO PREVENTIVO EN EJECUTIVO:

La DGRN se plantea “el problema de cuál es el asiento que ha de practicarse para recoger la conversión del embargo preventivo en ejecutivo. Como ya señalara la Resolución de 28 de enero de 2015, dos son los tipos de asiento sobre los que se preconiza su idoneidad para este caso, la nota marginal y la anotación preventiva. La opinión doctrinal no es pacífica y la solución dista de ser sencilla y la práctica registral no es unívoca.”

* OPCION A: MEDIANTE NOTA AL MARGEN DE LA ANOTACIÓN INICIAL

La DGRN dice que si se utiliza esta opción “Practicada la nota marginal de conversión, la anotación preventiva mantiene su duración inicial, que no queda prorrogada por el hecho de haberse extendido la nota. Por tanto, caducada la anotación principal, también caducan todas sus notas marginales, salvo que se ordenase expresamente la prórroga de la anotación, pero, en este caso, ésta deberá practicarse mediante otro asiento de anotación conforme al artículo 86 de la Ley Hipotecaria, según el cual la anotación prorrogada caducará a los cuatro años de la fecha de la anotación misma de prórroga”.

* OPCION B: MEDIANTE NUEVA ANOTACION, PONIENDO NOTA MARGINAL DE REFERENCIA EN LA PRIMERA ANOTACIÓN.

Si se opta por esta vía, la DGRN dice que “los efectos de la anotación de conversión, se retrotraen a la fecha de la anotación del embargo preventivo si bien el plazo de caducidad de esta segunda anotación se computará desde su propia fecha, por aplicación del régimen general de las anotaciones preventivas contenido en el artículo 86 de la Ley Hipotecaria”.

 

 

 

 

* CUAL ES LA OPCION RECOMENDADA POR LA DGRN

 

“En opinión de este Centro Directivo, ésta (la segunda opción consistente en practicar nueva anotación) es la solución más acorde con nuestra legislación hipotecaria”

 

 

* A QUIÉN CORRESPONDE TOMAR LA DECISION:

 

La DGRN dice que “hay que recordar que corresponde al registrador decidir cuál es el asiento registral a practicar conforme a la legislación hipotecaria a la que, como ya se ha dicho, remite la Ley de Enjuiciamiento Civil”.

 

 

* QUÉ OCURRE SI EL REGISTRADOR HUBIERA EMPLEADO LA OPCION A (Nota Marginal)

 

Dice la DGRN que “En el caso ahora planteado, se extendió anotación como consecuencia de la medida cautelar adoptada y en el decreto se ordenó la conversión del embargo en ejecutivo, por lo tanto el supuesto se enmarca dentro del primero de los supuestos antes analizados. En el citado decreto no se hizo pronunciamiento alguno de que asiento debería extenderse. (…) En este supuesto el registrador optó por la nota marginal, solución que como se ha expuesto difiere del criterio de esta Dirección General. A la nota practicada, no obstante, deben atribuírsele los efectos de la conversión de la medida cautelar en embargo ejecutivo, del cual la anotación es garantía desde el momento de la extensión de aquélla y puesto que no se ha cancelado la anotación, debe accederse a la expedición de la certificación y a la extensión de la preceptiva nota marginal solicitada ya que el plazo de su duración se computaría desde la extensión de la nota marginal.”

* COMENTARIO (JDR)

Sorprende que la DGRN comience proclamando que corresponde al registrador elegir entre dos opciones distintas, con distintos efectos en cuanto a la vigencia del asiento (opción A: nota marginal que no prorroga la vigencia inicial u opción B: nueva anotación, que dura otros cuatro años), pero acabe diciendo que elija lo que elija el registrador, se va a aplicar el efecto de la opción B (vigencia de cuatro años adicionales).

En mi opinión, si el registrador decidió hacer constar la conversión del embargo preventivo en ejecutivo mediante simple nota al margen de la anotación inicial, (opción que no sólo es legítima y defendible como reconoce la DGRN, sino que en mi particular opinión es la más acertada), tal asiento, aunque no sea el que ahora dice preferir el centro directivo, está bajo la salvaguardia de los Tribunales, y produce los efectos que le son propios (entre los que no se encuentra prorrogar la vigencia de la anotación a cuyo margen se extiende).

Si además el registrador se preocupó, como debe ser, de advertir expresamente en la nota de despacho acerca del alcance y efectos jurídicos del asiento practicado, (es decir, de que tras practicar tal nota marginal, y por emplear los mismos términos que la DG, “la anotación preventiva mantiene su duración inicial, que no queda prorrogada por el hecho de haberse extendido la nota. Por tanto, caducada la anotación principal, también caducan todas sus notas marginales, salvo que se ordenase expresamente la prórroga de la anotación”), resultaría un contrasentido mayor aún que, ahora, en aplicación de esta resolución de la DGRN se le asignen a dicha nota marginal, sobrevenidamente, unos efectos radicalmente distintos a los que le son propios como tal nota marginal.

  

La conclusión final de esta resolución crea, en este punto,  gran inseguridad jurídica, pues el registrador que practicó simple nota marginal se ve abocado a un dilema peligroso:

        Si por ser congruente con el asiento que practicó en su día, cancela la anotación a los cuatro años de su fecha, el embargante puede protestar por no aplicar el criterio de la DGRN de entender (ahora) que la nota marginal también implica prórroga de la anotación.

        Si por el contrario, por aplicar el ultimo inciso de esta resolución de la DGRN, decide computar cuatro años adicionales de vigencia desde la nota marginal, estaría contraviniendo el efecto inherente al asiento que decidió practicar en su día, contrariando las advertencias e informacion que hizo constar en la nota de despacho y en la publicidad registral emitida hasta entonces, y perjudicando a los titulares de cargas posteriores.

        En definitiva, creemos que la DGRN, con la afirmación final de esta resolución, no está realmente siendo fiel al principio que ella misma proclama de que “corresponde al registrador decidir cuál es el asiento registral a practicar” ni al de que una vez decidido y practicado por el registrador un determinado asiento, éste queda “bajo la salvaguardia de los Tribunales y producen todos sus efectos mientras no se declare su inexactitud en los términos establecidos en esta Ley” (artículo 1 de la Ley Hipotecaria).

REGIS PRO. es © 2014