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....Contenidos útiles para la práctica registral.....Edita: Joaquín Delgado (Registrador de la Propiedad. Notario)

TITULAR:

SENTENCIAS: 28/5/2014 y 30/5/2014: el notario autorizante carece de legitimación para recurrir ante el juzgado la calificación registral.

Contenido:

* SENTENCIAS: el notario está legitimado para recurrir la calificación registral ante la DGRN, pero no ante el juzgado.

 

Se reseñan dos sentencias de contenido análogo, que declaran la falta de legitimación del notario para recurrir judicialmente la calificación del registrador,  pues la mera discrepancia jurídica ha de resolverse en el recurso ante la DGRN, y no supone la existencia de un derecho o interés legitimo para el recurso judicial.

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.- JDO. PRIMERA INSTANCIA N. 18   ZARAGOZA  SENTENCIA: 00104/2014   

En la ciudad de Zaragoza, a 28 de mayo de 2014;

Extracto de sus fundamentos jurídicos:

 “El artículo 325 b) reconoce sin límites al Notario autorizante la legitimación para recurrir ante la Dirección General de los Registros y del Notariado. Pero, el artículo 328, al regular el recurso ante los tribunales del orden civil por los trámites del juicio verbal, restringe esa posibilidad. De este modo, “el notario autorizante del título o su sucesor en el protocolo, así como el registrador de la propiedad, mercantil y de bienes muebles cuya calificación negativa hubiera sido revocada mediante resolución expresa de la Dirección General de los Registros y del Notariado podrán recurrir la resolución de ésta cuando la misma afecte a un derecho o interés del que sean titulares”. Este precepto plantea una duda pues se refiere al supuesto de que previamente se haya acudido a dicha Dirección General; nada dice si se ha recurrido directamente ante los tribunales. El principio pro actione, manifestación del derecho a la tutela judicial efectiva, llevaría a la admisión de la legitimación del notario. Pero no nos hallamos ante un caso de tutela judicial efectiva pues la calificación negativa del Registrador no afecta a los derechos e intereses legítimos del notario; tan solo muestra su discrepancia con un criterio técnico jurídico. Por ello, no se entiende que disponiendo de un centro directivo común a ambos profesionales, la Dirección General de los Registros y del Notariado, acuda a la jurisdicción civil. Por ello, resulta razonable restringir la posibilidad de acudir a los tribunales a los supuestos en que resulte afectado un derecho o interés del que sea titular el notario.

En el presente caso, la notario recurrente no aduce derecho o interés legítimo alguno. Tan solo muestra su disconformidad con la resolución del registrador. Como tiene declarado el Tribunal Supremo en sentencias de fecha 2 de abril de 2.013 y 20 de septiembre de 2.011, ese derecho o interés del que sea titular no se identifica con el que resulta de la defensa de la legalidad ni con un interés particular, sino con aspectos que deberán concretarse en la demanda normalmente vinculados a una eventual responsabilidad civil o disciplinaria.

Por todo ello, procede concluir que la notario autorizante de la escritura carece de legitimación activa para recurrir judicialmente la calificación negativa del registrador por no afectar a derechos o intereses de los que es titular, pudiendo únicamente acudir a la Dirección General de los Registros y del Notariado, centro directivo común a ambos profesionales y funcionarios públicos, a cuyas resoluciones deberán acomodar su actuación profesional.”

Nota: La sentencia impone las costas al notario demandante.

* .- JDO. PRIMERA INSTANCIA N. 10  ZARAGOZA SENTENCIA: 00108/2014 

Fecha: treinta de Mayo de dos mil catorce

“El articulo 328 de la LH señala que “las calificaciones negativas del registrador … serán recurribles ante los órganos del orden jurisdiccional civil, siendo de aplicación las normas del juicio verbal”. En cuanto a la legitimación para interponer la demanda, el citado articulo, en su párrafo tercero, se remite a lo establecido en el articulo 325 de la LH para recurrir ante la Dirección General de los Registros y del Notariado, y en dicho articulo, al referirse al Notario, se afirma la legitimación “en todo caso”. Pero ante el orden jurisdiccional civil, el articulo 328 de la LH contiene una importante precisión en el párrafo cuarto, cuando se refiere a quien carece de legitimación. Ahi se afirma que “el notario autorizante del titulo o su sucesor en el protocolo (…) podrán recurrir la resolución de ésta cuando la misma afecte a un derecho o interés del que sean titulares”. No cabe duda que la redacción del citado precepto plantea dudas ya que se refiere a aquellos supuestos en que previamente se haya acudido a la Dirección General de los Registros y del Notariado -a ella se refiere con el pronombre “ésta”- pero guarda silencio en relación a supuestos como el que ahora se enjuicia. La cuestión ha de ser resuelta sobre la base de que la calificación negativa del Registrador no es un caso puro de tutela judicial efectiva en cuanto a que no afecta a los derechos e intereses legítimos de la Notario. Nos encontramos ante, lo que alguien ha calificado acertadamente como “una discrepancia con un criterio técnico jurídico”, el cual, evidentemente, deberá ser resuelto por el órgano directivo común al notario y al registrador: la Dirección General de los Registros y del Notariado.

No le consta a este Tribunal la existencia de un derecho o interés legitimo alegado por la Notario demandante, lo que lleva a aplicar el criterio jurisprudencial establecido por el Tribunal Supremo en sentencias de 20 de septiembre de 2011 y 2 de abril de 2013, entendiendo que ese derecho o interés del que sea titular, no se identifica con el que resulta de la defensa de la legalidad ni con un interés particular, sino con aspectos que deberán concretarse en la demanda normalmente vinculados a una eventual responsabilidad civil o disciplinaria.

Por todo lo expuesto, se ha de estimar la excepción de falta de legitimación alegada de la Notario autorizante para recurrir la calificación del registrador, sin perjuicio de su derecho a acudir a la Dirección General de los Registros y del Notariado, al no concurrir la existencia de un derecho o interés legitimo de los que sea titular.”

Nota: La sentencia impone las costas al notario demandante.

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